miércoles, 4 de diciembre de 2019

Olvida el para siempre.

       Toñi Fernández | Autopublicado | 465 págs | 14.25€ | Español | Comprar aquí

Adam vive la vida en sonrisas, Camila en recuerdos. Él es un amante de la pintura, ella no sabe todavía qué amar. Entre pinceles, camisetas divertidas y una mascota con nombre de personaje de Pixar, se dejarán llevar hasta sentir que las piezas comienzan a encajar. Pero ¿qué sucede cuando esas piezas no son las correctas? Ninguno de los dos puede sustituirlas, mucho menos romperlas. Tal vez ni siquiera puedan huir de ellas. Y tal vez, después de todo, no exista un para siempre para ellos.


Hace bastante tiempo desde que conozco a  Toñi Fernández, pero aún no había conocido su faceta como escritora. Entre blogs y comentarios descubrí a una malagueña que mucho después resultó ser una chica encantadora y de la que me siento orgullosa y grata por pertenecer a su elenco de amigas. Tuve el inmenso placer de leer su segunda novela antes de que fuese publicada, pero no ha sido hasta ahora cuando la he leído y disfrutado en papel como es debido. 

'No puedo evitar sonreír como una adolescente. ¿Cómo es posible que tenga una respuesta para todo? Dudo mucho que aún viviendo cientos de años, conozca a alguien como él. Es único'.

Voy a empezar comentando la trama de la novela, puesto que me ha encantado de principio a fin. Nos encontramos esta vez con un narrador en primera persona que va intercalando la voz entre ambos protagonistas, Adam y Camila, cosa que ya sabéis que me encanta puesto que así puedes conocer las impresiones, sentimientos y pensamientos de ambos personajes de manera casi equitativa. No tenemos muchos giros argumentales, sin embargo la historia no es nada plana. Con esto quiero decir que siempre están pasando cosas, no sientes que algunos capítulos están de más o sobran a pesar de que a priori puedas hacerlo por el número de páginas. Se centra en lo importante, añadiendo algunos toques de humor y diversión que si bien no inciden de lleno en la trama son necesarios para completarla y pasártelo bien. Es un libro largo, pero no pesado, y me ha durado tan solo un par de días cosa bastante complicada dado a que cada vez tengo menos tiempo y me es imposible ponerme a leer. En cuanto entré en la recta final, las últimas sesenta páginas, no pude soltar el libro hasta terminarlo, aún sabiendo lo que iba a pasar y teniendo en cuenta que eran más de la una de la madrugada.

Prosigo la reseña hablando de los personajes puesto que han sido una auténtica maravilla. Los protagonistas, Adam y Camila, son completamente redondos. Toñi no se ha dejado ni un punto ni una coma por revelar de ellos y eres capaz de conocerlos a la perfección, cosa que me ha encantado, por supuesto. Los sientes tuyos, los sientes cercanos a ti y eso es algo que no todo el mundo es capaz de conseguir. Los personajes secundarios son los justos para que la historia se desarrolle de manera correcta. Son divertidos, entrañables y descritos a la perfección. Me ha dado muchísima pena despedirme de ello, de sus ocurrencias, gracias, aventuras y vivencias. 
En lo referente a la estructura de la novela, es algo que me ha gustado mucho. Como he mencionado, tenemos 465 páginas y 51 capítulos más epílogo. Podemos decir que cada división cuenta con unas ocho o nueve páginas aproximadamente, sin embargo, aunque parezcan muchas, no lo son. Los capítulos se hacen muy amenos y es muy difícil dejar la lectura en un capítulo concreto ya que el próximo es tan corto que te animas a seguir. El inicio de la trama es pausado, pero no lento, no sientes que tarda mucho en llegar, sino todo lo contrario, crees que es el ritmo necesario para que la trama se desarrolle. 

'Tras susurrar esas palabras, se marcha sin mirar atrás dejando la habitación fría y vacía. Se ha ido y mi corazón cae al suelo con tanta fuerza que se convierte en polvo'.

La pluma de la autora es algo que me ha sorprendido mucho. A decir verdad, sabía más o menos por dónde se movía la manera de escribir de Toñi, pero no me esperaba tal cosa. No me esperaba un lenguaje tan coloquial y formal a la vez. Se hace bastante cercano, pero a la vez bastante cuidado con unas frases y expresiones preciosas, dignas de enmarcar. Todo está relatado de una manera excelente, incluso me sorprende saber que es solamente la segunda novela de la autora. Hay pocas escenas sexuales, pero las que hay son necesarias, la pareja la necesita para que vayan avanzando como tal. Son elegantes y muy, pero que muy bien relatadas, sin enrollarse en dos o tres páginas y siendo bastante escueta con lo que tiene que contar, sin irse por las ramas. No hace unas narraciones que se exceda en descripciones, cosa que se agradece muchísimo porque en algunas ocasiones el exceso de ellas puede resultar agotador y el nivel de diálogo y narración es, más o menos, equilibrado. Por último, cabe destacar la gran capacidad que tiene Toñi para hilar todas las subtramas y que todo vaya teniendo sentido a medida que avanzas con la novela. Sin duda alguna, tengo que ponerme con su primer libro en cuanto tenga un poco de tiempo porque sé que voy a disfrutarlo igual que «Olvida el para siempre». Tengo la gran suerte de poder seguir desde muy cerca los pasos de Toñi y no voy a dejar que de ni uno sin mí.

En conclusión, ha sido un libro lleno de emoción, amor y sentimientos del que no puedes salir iluso. Una historia entrañable que no puedes soltar hasta terminarla, dada a la complicidad que te provocan todos los personajes de la trama. Un final y epílogo completamente cerrado que te deja con la boca abierta y con ganas de más. Si quieres disfrutar de una buena historia, no dudes en leer «Olvida el para siempre».



sábado, 30 de noviembre de 2019

Por mucho que pase el tiempo.

         Priscila Serrano | Autopublicado | 180 págs | 7.00€ | Español | Comprar aquí
La vida puede cambiar en un segundo. Puedes decir "nos vemos mañana" y no estar al siguiente día. Ni siquiera pudieron despedirse, ocurrió tan rápido...
La de Elsa cambió y ese hueco que creía vacío, se llenó de un amor del que no podría escapar por mucho que se negara. Y se enamoró, lo hizo de la persona que menos pensaba y de la que no puede sentir nada más que un simple cariño.
Pero, ¿qué pasa si él siente exactamente lo mismo que ella? ¿Qué pasa cuando sus corazones comienzan a latir con tanta fuerza que incluso podrían lastimar a otros?
Dicen que su amor es prohibido. Dicen que es mejor separarlos. Dicen, dicen… Todos hablan, todos opinan. Pero ningún amor, cuando es real, debe ser negado y destruido.
Muchas gracias a la autora, Priscila Serrano, por el ejemplar.
Después de haber leído esta novela de  Priscila Serrano y saber cómo era su pluma, no podía no releer esta historia que tanto me gustó. Cuando me sumergí en sus páginas no tenía el tiempo suficiente para disfrutar de sus personajes y esta vez los he saboreado con lentitud y sentimiento. «Por mucho que pase el tiempo» se lo merecía. 

'Tenía claro que su corazón iba primero en su vida. Solo temía que se rompiera en mil pedazos por no ser correspondido'.

La imagen puede contener: una persona, sonriendo, primer planoVoy a empezar comentando la trama de la novela, puesto que me ha encantado. De nuevo, nos encontramos con un narrador en tercera persona, omnisciente, que nos relata todo de una manera externa. Algo que no es de mi agrado, pero que no me ha molestado en absoluto. Nos situamos en Londres, aunque no hay muchos datos de ambientación, y viajamos hasta Venecia, donde sí podemos sentirnos que estamos caminando por las calles de la ciudad italiana. La trama, en sí, es plana, simple, no hay ningún giro argumental ni nada por el estilo, pero tampoco es que se echen en falta o sea necesario. Como siempre digo, a veces, las tramas así son las que más enganchan y gustan y este es el caso. Además, Priscila ha contado la historia tanto desde la perspectiva de Stefan, como de Elsa, por lo que podemos conocer con exactitud la opinión y los sentimientos de cada uno. El libro me ha durado menos de veinticuatro horas, dado a que no he podido dejar de leer y son pocas páginas las que tiene la novela.

Prosigo la reseña hablando de los personajes puesto que me han encantado todos y cada uno de ellos. Los protagonistas han sido completamente redondos y podemos predecir todas las decisiones que van a llevar a cabo simplemente porque conoces su manera de ser.  Stefan y Elsa calan hondo, puesto que son unos personajes entrañables de los que no puedes evitar enamorarte. Los personajes secundarios también tienen su protagonismo, y es que en todo momento las acciones que llevan a cabo son relevantes e imprescindibles para el correcto desarrollo de la trama. Por supuesto, este libro carece de personajes irrelevantes y de relleno que te hacen desconectar de la historia a cada momento.

En lo referente a la estructura de la novela, es algo que me ha gustado mucho. Tenemos tan solo ciento ochenta páginas y veinticinco capítulos más prólogo y epílogo, por lo que cada división cuenta con más o menos unas seis páginas. Siempre lo digo, es muy cómodo tener capítulos cortos para así no dejarlos a medias una vez decidas dejar de leer. El inicio de la historia puede resultar un poco rápido, pero a medida que vas leyendo, te das cuenta de que es el mejor inicio para esta trama en concreto y, al igual que el final, se desarrolla en el momento en el que le toca; ni antes, ni después. Cuenta además con un epílogo completamente cerrado que no deja ninguna duda sobre el futuro de los personajes.

'No podía parar, por esa boca iba a perder la puta cabeza Por esos labios, estaba perdiendo el rumbo completo de su vida'.

La pluma de la autora es algo que tenemos que destacar y hacer bastante hincapié. Realmente, con calma, esta es la segunda novela que leo de Priscila y he de decir que hay una evolución tremenda. Debo tener en cuenta que he leído su primera y una de sus últimas historias y se nota bastante a la hora de desarrollar todas y cada una de las acciones. Como el último libro que leí, no hay apenas escenas sexuales y las que hay, que ya os adelanto que son pocas, están muy bien relatadas, escuetas, con la extensión justa y necesaria para poder describir lo que pasa sin ir más allá de dos páginas. Esta autora utiliza un lenguaje familiar y coloquial, siempre muy cercano y sin irse por las ramas en búsqueda de oraciones elaboradas o expresiones bonitas que hacen que te desubiques y salgas de la historia casi de manera constante. Una manera de narrar característica, sencilla y natural que hace que sientas la historia como si fuese propia.

En conclusión, ha sido un libro diferente, corto y ameno que te hace sentir desde la primera página. Una historia emotiva y romántica que necesitaba ahora mismo para continuar con próximas lecturas, puesto que era lo que buscaba. Si quieres pasar un buen rato, conocer a Stefan y Elsa, no dudes en leer «Por mucho que pase el tiempo».