miércoles, 17 de agosto de 2022

Trilogía Camino Vargas | Progenie ~ Especie ~ Planeta.

Conocí a Susana Martín Gijón gracias a las redes sociales. La portada de su primer libro con Alfaguara me parecía de lo más llamativa y original y no dudé en darle una oportunidad en cuanto vi algunas opiniones y supe que podía ser el tipo de libro con los que disfruto al máximo.

Ciertamente, leí «Progenie» hace casi un año, pero «Especie» y «Planeta» los leí hace relativamente poco. A decir verdad, la primera parte me gustó, pero no me enganchó lo suficiente como para querer seguir leyendo; sin embargo, recordé que me enganchó bastante y, como me sentía en bloqueo lector sabía que podía ser una buena lectura para salir de él.


Como ya he hecho en otras ocasiones, voy a recopilar en una sola entrada la reseña de la trilogía al completo. Esto lo hago cuando los tomos tienen más aspectos en común que diferencias y así, es más fácil hacerse una idea general de lo que ha sido la lectura. Hablaremos del hilo conductor que sigue las novelas, además de los elementos que la hacen diferentes. Como siempre, es una reseña completamente libre de spoilers.

'Los animales no humanos sí que saben dar amor'.

Voy a empezar comentando la trama de la trilogía Camino Vargas. Como indica el mismo nombre, las tres historias giran en torno a nuestra protagonista, una inspectora de policía sevillana bastante peculiar. No obstante, la narración será en tercera persona, haciendo uso de un narrador omnisciente que se encarga de relatar lo que sucede desde un punto de vista externo. El principal escenario, como ya he dicho, es Sevilla; me hubiese gustado encontrar (como buena sevillana) más datos de ambientación, pues, aunque se nombran algunos detalles, concretamente el primer libro siento que se queda corto. Aunque la primera historia sea completamente independiente, la segunda inicia un caso que termina en el tercer libro, por lo que recomiendo seguir el orden de publicación para no perderte absolutamente nada. Es la mejor forma de ver todos los giros argumentales que nos vamos a ir encontrando; en mi opinión, el primer libro es el que más tiene y, aunque no suceden muchos de los que piensas y crees viable y casi necesarios, otros te dejan bastante helada. Un aspecto importante a recalcar, es que es lo primero que leo que mezcla crítica social, con novela negra: reproducción asistida, LGBT, maltrato animal y vegetal, veganismo... Aunque es algo que me ha gustado mucho, creo que en algunas ocasiones me ha resultado un tanto monótono y he sentido que tenían demasiado peso en la historia. 

Prosigo la reseña hablando de los personajes puesto que, aunque son bastantes, no considero que estén mal construidos. Los secundarios se mantienen en el papel que se les ha otorgado mientras que los protagonistas toman cada vez más importancia para llegar a conocerles mejor, saber por qué se encuentran en esa situación y cuál es su cometido. Me hubiese gustado que Susana guardase la intriga durante más tiempo, pues, a decir verdad, ha sido fácil ver las intenciones de muchos de ellos en algunas circunstancias y eso ha provocado que, en parte, se pierda un poco de interés por ellos.

En lo referente a la estructura de las novelas, son bastante ágiles. Todas ellas tienen un número de capítulos bastante alto, por lo que cada división puede contar con apenas dos carillas, a excepción de algunas. Esto hace, como he dicho, que el ritmo de lectura sea bastante rápido y ágil. Ninguno de los tres se hace lento, aunque sí que es cierto que el tercero, teniendo en cuenta que parte de una idea/continuación del segundo, puede hacer que el caso a resolver resulte un poco pesado porque sientes que podría haberse quedado resuelto en «Especie».

'No nos comemos a nuestros hermanos'.

Al ser lo primero que leía de ella, era evidente que desconocía la pluma de la autora. Me ha gustado bastante, aunque he de admitir que no ha sido una sorpresa enorme. Ha habido cositas que no me han terminado de convencer, como la forma de expresión en algunas situaciones y el vocabulario empleado. Susana Martín Gijón ha creado una trilogía ambientada en Sevilla, con unos personajes muy andaluces y un grado de documentación alto en aspectos en los que era esencial. Si bien es cierto, la ambientación podría haber estado mejor, creo que todo lo demás es de diez. No hay numerosas descripciones, pero sí puedo afirmar que las que encontramos pueden llegar a resultar algo escabrosas. A mí, personalmente, es algo que me da igual, pero sé que puede incomodar a personas un poco más aprensivas.

En conclusión, esta trilogía a sido una lectura buena para desconectar, leer un thriller ambientada en el sur de España y conocer la historia de Camino Vargas. Ideal para personas que buscan algo sencillo, rápido de leer y con unas tramas originales, con crítica social y un punto gore. Le seguiré la pista a Susana, porque sé que habrá una evolución y estoy deseando verla.