miércoles, 31 de julio de 2019

Anacronía de una marquesa.

Anacronía de una Marquesa de [Fuentes Moreno, Elena]   Elena Fuentes Moreno | Autopublicado | 271 págs | 9.88€ | Español | Comprar aquí
Madrid, 1954. Un escándalo sin precedentes, que salpica a las más altas esferas del poder, sumerge a España en el morbo.
¿Quién fue Margarita? Ella te relatará cómo, desde muy joven, tuvo que soportar el yugo impuesto por ser mujer en aquel tiempo. Un lastre que la privó de los mismos derechos de los que disfrutaban los hombres.
Valencia, Madrid, París, México, Nueva York, Cuba, Barcelona, Marruecos… sigue a la Marquesa en cada uno de sus viajes, que te acercarán a quién fue realmente y podrás juzgarla por sus delitos.




Hace tiempo que el nombre de  Elena Fuentes Moreno ronda por mis redes. Ya sea porque alguien ha leído un libro de ella, ya sea por buenas opiniones... La curiosidad por su pluma aumentó cuando se proclamó finalista del Premio Literario Amazon 2017 con su novela «El legado de Ava». Cuando vi la portada de su último libro, no pude evitar leer la sinopsis e interesarme por él; sabía que tenía que leerlo, que me iba a gustar y que lo disfrutaría.

'La ignorancia de otros ha sido siempre mi peor enemigo'.

Resultado de imagen de margarita ruiz de lihoryVoy a empezar comentando la trama de la novela, la cual me llamaba la atención desde que Elena comenzó a hacer publicidad los primeros días. No estoy acostumbrada a este tipo de libros, sin embargo, este me apetecía y no quería quedarme con las ganas de leerlo. Todo gira en torno a un personaje real, Margaria Ruiz de Lihory, una marquesa nacida a finales del siglo XIX. Cabe destacar, como ya lo hace la autora, que no se trata de una biografía de este personaje histórico sino una novela de ficción que Elena ha creado dado la necesidad de darle voz a una mujer con tanto coraje y determinación por aquella fecha. A pesar de que la trama no es plana, no tenemos grandes giros argumentales. Cuando digo que no es plana es porque vamos conociendo la vida de esta mujer, su pensamiento y todo lo que realizó por y para la historia de España y afirmo que no son pocas sus hazañas. Vamos a viajar por ciudades de la península como Valencia, Albacete, Barcelona y además una gran visita a las Américas de esos años. Ni que decir tiene que el nivel de documentación de la autora ha sido más que notable y que, además de disfrutar de la lectura, aprendes de todas sus páginas. Si Margarita Ruiz de Lihory viviese, pensaría que tu obra ha sido sublime y espectacular y estaría segura de que se sentiría orgullosa, no solo de tu libro, Elena, sino de que le hayas dado voz.

Prosigo la reseña hablando de los personajes con los que he conectado desde el principio de la novela. Me he sentido identificada con nuestra protagonista, una mujer de armas tomar, con unas decisiones e ideas fijas. Nada ni nadie le hace cambiar de parecer, ni tan siquiera la época -errónea, por cierto- en la que vive. Encontramos otros personajes como Miguel Primo de Rivera, Francisco Franco Bahamonde, Concha Píquer o los inicios de Coco Chanel, entre otros. Todos ellos, además de formar parte de la historia, no solo de España sino del mundo, realmente, tienen un papel fundamental en la vida de Margarita Ruiz de Lihory. Como he dicho anteriormente en relación a la trama, en cuanto a los personajes también ha habido un alto nivel de documentación. Destaca, como es obvio, todo lo relevante a la protagonista, pero los secundarios no se quedan atrás.
En lo referente a la estructura de la novela, es algo que me ha gustado mucho y que además, me ha parecido curioso. Realmente, no tenemos capítulos como tal, o, al menos, no lo he considerado así en ningún momento. Más que eso, tenemos diferentes partes en la novela, en función de la vida de nuestra protagonista y de las fases de la misma. A pesar de que son partes muy largas, no se hacen pesadas, ya que tienes curiosidad por conocer lo que ha pasado  y sufrido Margarita. Me costó conectar al principio, pero una vez que entras en la historia, no puedes dejar de darle vueltas a la cabeza haciendo cábalas sobre qué pasará. 

'La historia nos ha demostrado que no hay peor demencia que la colectiva, cuando un grupo interioriza una falsa premisa tomándola por real, cualquier cosa es posible'.

Resultado de imagen de elena fuentes morenoLa pluma de la autora es algo que me gustaría destacar, puesto que puedo decir sin temor a equivocarme que es una de las mejores autoras que he leído en toda mi vida. Este género no es mi favorito ni mucho menos y no leo mucho este tipo de historias, sin embargo sabía que esta historia me iba a enganchar a pesar de salir de mi zona de confort. Me costó muchísimo poder entrar en la historia, como ya he dicho, pero era solo y exclusivamente por el género, al que no estoy acostumbrada. Elena utiliza un lenguaje formal, elegante, directo y bonito, no es enrevesado, pero de verdad que todas las frases y expresiones son dignas de un marco. Muchas veces es esto mismo lo que te cohíbe a la hora de leer un libro, yo soy la primera que lo dice, pero en este caso es especial. No puedo describirlo con palabras, porque me costaría, pero seguro que, si lo lees, llegarás a pensar lo mismo que yo te cuento. No puedo compararlo con muchas otras novelas del género, porque aunque las comparaciones sean odiosas, a veces son buenas, pero debo decir que de las pocas que he leído, para mí es una de las mejores.

En conclusión, ha sido un libro diferente, lleno de vivencias, sentimientos, valores, enseñanzas, que te hacen ver la historia de una manera diferente. Concretamente, desde una perspectiva que poca gente aborda en sus libros: las mujeres y su pensamiento. Un título escogido más que a la perfección y una novela corta y ligera que a pesar de su extensión deja huella. Si no eres muy fan del género, pero te apetece salir de tu zona de confort, no dudes en leer «Anacronía de una marquesa».


lunes, 29 de julio de 2019

Nuestro destino.

   Raquel Díaz | Autopublicado | 248 págs | 13.00€ | Español | Comprar aquí
¿Cuántas veces está permitido equivocarse? Cristian ha cometido un gran error. Se marchó buscando respuestas, desesperado por encontrarse y por descubrir quién es realmente el amor de su vida, arriesgándose a perderlo. Catalina no está dispuesta a sufrir más, prefiere alejarse de todo y volver a recuperar esa coraza que la aleja del dolor. Dos personas que se encuentran en un determinado momento, que se despiertan el alma y que de repente se pierden. Él intentará recuperarla a toda costa, pero ella no se dejará convencer tan fácilmente. Un amor reñido y peleado, un amor dispuesto a todo, un amor incapaz de atender a razones. Y es que, cuando el destino juega sus propias cartas ¿qué pueden hacer? Únicamente… Dejarse llevar.
Hacía tiempo que no leía a Raquel Díaz, sin embargo, el otro día, entre exámenes, decidí volver a probar su pluma. Últimamente estoy leyendo mucho más que antes, no sé si será porque tengo más tiempo o porque encuentro libros que me enganchen más, pero este último ha durado un día en mis manos. Cierto es que hice un parón bastante grande, pero lo retomé durante mi viaje a Oporto y me duró el momento del vuelo y unos minutos más de hotel. Sin más dilación, comienzo a hablarte de esta historia.

'Se acerca a mí, nuestros labios casi se rozan y cuando llega el momento de que se toquen creo morir en ese mismo instante. Su calor, su contacto, por fin su boca está en el sitio que le corresponde, por fin parece que podemos volver a intentarlo de nuevo, por fin vuelvo a tenerla en mis brazos, por fin otra vez nosotros'.

PerfectoVoy a empezar comentando la trama de la novela. Debemos decir que estamos ante la segunda parte la bilogía Destino. Si quieres conocer qué me pareció la primera entrega, puedes clickear aquí. De nuevo, he de confesar que la pluma de Raquel Díaz me recuerda a la de Elísabet Benavent. Evidentemente y como dije en la otra reseña, Raquel tiene una esencia propia que la hace, para mi gusto, más divertida y amena. La historia se encuentra narrada en primera persona y, a pesar de que no estoy acostumbrada a ello, nos encontramos ante un narrador masculino, Cristian, aunque también podemos ver el punto de vista de los demás personajes puesto que así Raquel nos lo permite en algunas escenas de la trama. En esta segunda parte, no nos encontramos grandes giros argumentales como en la primera, pero engancha igual que su predecesor. Estamos ante una trama simple, sencilla, pero llena de sentimiento que hace que mueras de amor desde la primera página.

Continuo la reseña hablando de los personajes ya que he conectado con todos por segunda vez. En esta segunda parte, he encontrado más personajes que me han caído peor que otros, pero están muy bien construidos, completamente redondos. Es por eso por lo que puedes llegar a conocer a todos y cada uno de ellos, sabiendo cómo van a reaccionar o cómo le van a sentar algunas cosas. Tenemos además personajes nuevos a los ya conocidos, intromisiones que me han parecido más que correctas y muy adecuadas. Creo que hay un gran trabajo en la creación de todos ellos, pero sobre todo Cristian y Catalina son, a mi parecer, los mejores. No solo porque sean los protagonistas, sino porque los sientes como si de verdad pertenecieran a tu círculo de amigos.
En lo referente a la estructura de la novela, es algo que me ha gustado mucho, pero lo sabía ya, puesto que conocía la manera de estructurar de la autora. Tenemos de nuevo cuarenta y dos capítulos a lo largo de sus 264 páginas, por lo que, aproximadamente cuenta con unas seis páginas por división, justo igual que la primera parte. Siempre lo digo, pero nunca está de más, me gustan los capítulos cortos, prefiero que sean así, que la lectura se haga rápida, ágil, que no se haga monótona en ningún momento. He tardado mucho en leer la segunda parte y he de confesar que tengo un poco memoria de Dori, pero ha sido leer la primera página y estar dentro de la historia en cuestión de segundos. El segundo libro comienza donde terminó el primero, no hay ninguna introducción del predecesor, pero, como digo, no hace falta ya que, realmente, la va haciendo de manera pausada durante los primeros capítulos.

'La besa, logra calmar todos sus miedos e inseguridades, calma su angustia y aplaca sus dudas'.

La pluma de la autora es algo que me encanta. Por supuesto, ya la conocía, por lo que no he encontrado nada nuevo. No puedo evitar acordarme de autoras como Alejandra Rodríguez o Elísabet Benavent, como he mencionado anteriormente, dado que su manera de escribir es muy familiar, coloquial y cercana, pero sin ser algo chabacano o simplón. Antes de ponerme con la segunda parte del libro de Raquel, me dispuse a leer otros libros que también tenía pendientes. Todos ellos pecaron de palabrería y paja cada dos o tres párrafos, lo que hacía que abandonase lo que tenía en las manos. Sabía que Raquel no fallaría, así que, no lo dudé mucho y lo cogí de mi estantería con ganas y sin dudas. El vocabulario se hace muy natural, sencillo, algo que, de verdad, agradezco. Todo lo escribe sumamente bonito y sin necesidad de recurrir a frases enrevesadas que te hacen desconectar de la lectura. No tenemos demasiadas escenas sexuales, pero todo ha estado relatado muy bien, rozando casi la perfección, no he tenido que saltármelas. No me han gustado, no por la autora, sino por mí, pero son una de las mejores de todas las que he leído.

En conclusión, ha sido un cierre de una bilogía tremendo, como un sello que ha puesto un punto y final a la historia de Cristian y Catalina. El mejor final, el que se merecían y el que esperaba. Ha sido una historia llena de sentimientos y emoción que, sin duda, no te puedes perder si quieres pasar un buen rato: reírte, enfadarte, emocionarte y ver la evolución de todos y cada uno de los personajes.